Circuito por Varsovia, Czestochova, Cracovia, Minas de Sal de Wieliczka, Auschwitz-Birkenau, Wroclaw, Poznan, Torun y Gdanks y Malbork. Del 12 al 19 de septiembre de 2015.

jueves, 3 de octubre de 2024

12/09 Varsovia, la lucha por la libertad

Llegada al aeropuerto Chopin de Varsovia, del vuelo de las líneas aéreas noruegas que nos trajo desde Madrid.

Varsovia es la capital de Polonia. Es una de las ciudades que más daños sufrió en la Segunda Guerra Mundial, ya que fue totalmente destruida por orden de Hitler cuando en 1944 se reveló contra la ocupación nazi. Hoy día Varsovia es una ciudad moderna en permanente diálogo con su remoto pasado representado por la Ciudad Vieja, su reciente historia de la invasión nazi y posterior pertenencia al bloque comunista, representado por el barrio judío y el simbólico edificio Palacio de la Cultura y de las Ciencias que Stalín regaló a cada una de las repúblicas socialistas, y su mirada al futuro de Europa representada en sus barrios modernos con impresionantes rascacielos y la invasión de las grandes centros comerciales de compañías multinacionales como Ikea o Zara.

Una historia dolorosa


La historia de Polonia ha sido muy compleja y, sobre todo, muy dolorosa dada su estratégica situación en el mapa de Europa: entre Alemania y Rusia. En el siglo XIX, Polonia, perdió su independencia y fue repartida entre Austria, Rusia y Prusia. En 1918, tras la Primera Guerra Mundial, Polonia recobró su independencia, aunque por poco tiempo, ya que, a partir de 1920 y hasta 1945, sufrió la invasión de los rusos y de los alemanes. Al término de la 2ª Guerra Mundial habían muerto seis millones de polacos, de los que la mitad eran judíos.

Selfie de los 4 delante del Hotel MDM donde nos alojamos el primer día en Varsovia. Cuando llegamos el tiempo que hacía no era muy bueno: bajas temperaturas y lluvia intermitente.

La destrucción de Varsovia en 1944

El 1 de agosto de 1944 el Ejercito del Interior Polaco se levantó en Varsovia contra los alemanes con el fin de liberar a la capital de la invasión nazi y antes de que llegara el Ejercito Rojo. Pero esta sublevación fracasó, y como castigo Hitler ordenó que arrasaran totalmente la ciudad. Los alemanes volaron el Castillo Real, minaron y destruyeron la Catedral del siglo XIV, bombardearon el Palacio Sajón e incendiaron y luego volaron el Hotel Europeo. Al final de la guerra tan solo 2 farolas funcionaban en la ciudad polaca, tal y como afirma Keith Lowe en su libro "Continente Salvaje": "Las tropas alemanas iban de casa en casa, de calle en calle, destruyendo sistemáticamente toda la ciudad: el 93% de las viviendas de Varsovia fueron destruidas o dañadas sin remedio, incluidos todos los Archivos y Bibliotecas" (pág. 24).  El Monumento a la Insurrección de 1944 conmemora esta gesta heroica del pueblo polaco. Quince años más tarde, Varsovia lograba reconstruir su gran Ciudad Vieja.  Lamentablemente Polonia tras la 2ª Guerra Mundial pasó a pertenecer al bloque comunista del que se logró liberar años más tarde a base de valientes enfrentamientos y reivindicaciones y tras la caída del Muro de Berlín y el nombramiento del líder sindical de Solidaridad, Lech Walesa, como presidente de la Nación.

Paloma y JC en el monumento a la Insurrección de Varsovia de 1944.
Nuestra primera parada en la visita panorámica que hicimos por la ciudad fue en el "Monumento a la Insurrección de 1944". Inaugurado en 1989. se trata de un conjunto de varias esculturas del artista Wincenty Kucma que representan a dos grupos de soldados que se revelaron, en 1944, contra las tropas nazis invasoras. Unos defienden las barricadas, mientras que los otros están entrando en las cloacas de la ciudad, como una de las que hay cerca del monumento.

Paloma, Mónica y Elena delante del memorial a la insurrección de Varsovia de 1944. El impresionante marco arquitectónico que acoge el grupo escultórico de los soldados polacos sublevados contra las tropas nazis fue diseñado por el arquitecto polaco Jacek Budyn.

La ciudad Vieja (Stare Miesto) y la Ciudad Nueva


A la Ciudad Vieja de Varsovia accedemos por la Barbacana edificio que forma parte de las murallas medievales que rodeaban la ciudad en los siglos XIII y XIV. Toda esta parte de la ciudad es totalmente peatonal y desde aquí se pueden visitar la Plaza del Mercado con sus casas de colores y la escultura de la Sirenita en el centro, la catedral de San Juan que cuando la visitamos estaba repleta de fieles celebrando una acto religioso para reivindicar la entronización de Jesucristo, y la Plaza Zamkowy donde se encuentra el Castillo Real, reconstruido en los años sesenta y la estatua de la Columna de Segismundo, el monumento laico más antiguo de Varsovia. Fue erigido en 1644 en honor al rey Segismundo III. La escultura de bronce, que se sostiene sobre una columna corintia de 22 metros de altura, representa al monarca con una cruz en una mano y la espada en la otra como si se tratase de un santo. En el momento de nuestra visita un grupo de hombres y mujeres portando banderas en las que se veía una mezquita tachada con una señal de prohibición, se manifestaban de forma pacífica, mientras el resto de la plaza estaba abarrotado de turistas y paseantes. Un poco más al fondo hay un mirador sobre un puente, desde el que se divisa la otra parte de la ciudad, al otro lado del río Vístula. Al anochecer destaca la espectacular iluminación del Estadio Nacional de Fútbol de Varsovia, inaugurado el 29 de enero de 2012, con un aforo de 58.500 espectadores sentados que le hace el estadio más grande de fútbol en Polonia. (al igual que el PSG Arena de GDansk que se construyeron para la acoger las competiciones de la Champions League Europea de 2012 en la que España ganó a Italia en Kiev -Ucrania). El centro histórico de Varsovia fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1980, al constituir un "ejemplo destacado de reconstrucción casi total de una secuencia histórica que se extiende desde el siglo XIII hasta el siglo XX".



Paloma y Mónica posan junto a la estatua de la Sirena en el centro de la plaza de la Ciudad Vieja,
el punto más animado de la ciudad hasta bien entrada la noche.
Elena y Mónica haciendo fotos en la plaza de la Ciudad Vieja de Varsovia.
Paloma, Mónica y Elena junto al puente y murallas de la Barbacana,
edificio de ladrillo rojo que guardaba la entrada norte de la ciudad.
Paloma, Mónica y Elena en la Plaza Zamkowy con la estatua de Segismundo III Vasa en la parte superior de la columna, el monumento laico más antiguo de Varsovia, y el Castillo Real, antigua residencia real, reconstruida en los años setenta y que constituye el símbolo de la independencia de Polonia, al fondo.
Paloma y Juan Carlos en la plaza Zamkowy, con la columna de Segismundo y el Palacio Real al fondo.
Unos fieles ultracatólicos partidarios de la entronización de Jesucristo en un acto celebrado en la Catedral de San Juan de Varsovia. El templo fue reconstruido en estilo gótico tras sufrir daños en la II Guerra Mundial.

Todos los monumentos más importantes de la ciudad de Varsovia se iluminan por la noche.
Más informaciuón sobre Varsovia.


lunes, 4 de septiembre de 2017

Impresiones sobre nuestro viaje a Polonia


Mónica, Elena, Juan Carlos y Paloma en las orillas del río Vístula que baña la ciudad de Torun, donde nació Copérnico.


En líneas generales este viaje a Polonia no es de lo que marcan nuestro espíritu viajero y ello a pesar de que la visita al campo de Auschwitz fuera tan deseada. Polonia se asemeja mucho a Alemania, téngase en cuenta que, en parte, gran territorio de la actual Polonia fue alemán hasta la 2ª Guerra Mundial, sobre todo el Oeste de Polonia.

Las ciudades tienen todas una plaza central grande, fuera de la cual no hay nada de interés. Se podría decir que es un escenario cinematográfico, detrás del cual no hay nada, ni vida, ni arte, ni historia. Esta "despersonalización", por llamarle de alguna manera, que Polonia ha sufrido se debe en parte a las numerosas invasiones, anexiones sufridas y, sobre todo, al igual que ocurrió con Alemania, a que fue totalmente arrasada durante la Segunda Guerra Mundial.

Cuando entras en las ciudades lo primero que se ven son los antiguos edificios/apartamentos de la época socialista, como uno gigantesco a las afueras de GDanks que llaman "la muralla china" por lo largo que era de extensión. Muchos de ellos los han querido disimular o "modernizar" pintándolos de colores con enormes graffítis que ni siquiera tienen atractivo alguno. Por otro lado es curioso que a pesar de su sovietización los elementos religiosos inundan todas las ciudades ya que hay iglesias por doquier y la figura de Juan Pablo II está en forma de recuerdo o estatua por todos los lados.

La comida, al menos la que probamos nosotros, no es nada especial. Ya nos avisaba la guía de que ellos tras años de penurias en la época socialista, estaban acostumbrados a una sopa y poco más, la carne o el pescado era hasta año unos años un lujo. Este tipo de sociedad socialista se notaba en la la limpieza de las calles que estaban impolutas, y "si tiras una colilla al suelo no te extrañe que alguien te reproche tu actitud", nos contaba la guía.

En nuestros trayectos de ciudad en ciudad el paisaje, aunque verde, era muy monótono, Polonia es una llanura interminable que acaba en el mar Báltico cuyas aguas son mansas y sin gracia. Nuestra primera sorpresa al llegar al primer hotel fue que nuestra habitación, la de Paloma y mía, tenía camas separadas. Bajé a pedir explicaciones a la guía Irene ya que nunca nos había ocurrido esto, siempre habíamos tenido cama de matrimonio. La explicación que me dio fue tan quimérica como inusual: ahora viajan muchas personas solas o con amigos o familiares y quieren dormir en camas separadas???. No entendí este argumentación y se lo dejé tan claro que a partir del siguiente hotel tuvimos no solo una cama de matrimonio sino hasta dos y la última parecía una suite. Otra cosa que nos avisó la guía era que no nos impacientáramos si tardaban en servirnos las comidas. Y menos mal que nos avisó porque la primera noche entramos a cenar a las 8 y salimos casi a las diez. Polonia es un país, por tanto que se está asomando ahora a eso que se llama turismo y que necesitará tiempo para alcanzar el nivel de otras países más turísticos. El contraste con, por ejemplo nuestro viaje a Sicilia es grande y en ello un factor muy importante es el idioma (qué difícil es el polaco), la gente y el clima (y eso que nos hizo el mejor tiempo que nos pudo hacer).


sábado, 21 de noviembre de 2015

Libros sobre Auschwitz que hay que leer antes de ir

Libros sobre experiencias en el campo de concentración de Auschwits y Birkenau.

Existe una amplia literatura sobre el tema del Holocausto, los campos de concentración nazis, Auschwitz y la invasión de Polonia. Aquí os reseño algunos que son los que yo he leído y que me han parecido muy interesantes en relación con todo lo que hemos visto en nuestro viaje a Polonia.










Curiosidades de Polonia: Una enigmática figura de Jesús

A la izquierda, azulejo, comprado como souvenir en Cracovia, con la representación idealizada de la figura sagrada expuesta en el Museo Etnográfico de Varsovia. La pintura es obra de la artista polaca Dominika Stawarz-Burska de Bochnia, Polonia.
Para preparar un poco nuestro viaje a Polonia, me compré la Guía Visual de El País-Aguilar, POLONIA. De entre las numerosas imágenes y fotos que veía, me llamó mucho la atención la de una figura que se exhibía en el Museo Etnográfico de Varsovia y que con el título de "Figura sagrada del Museo Etnográfico" (ver foto), representaba la figura de un Cristo doliente, semidesnudo, con la corona de espinas clavada en su frente ensangrentada, con la mirada perdida, en posición de sentado y con uno de los brazos levantado y sobre el que apoyaba la cabeza en forma pensativa y el otro, el izquierdo, extendido, con la mano apoyada en la rodilla. El Museo Etnográfico está ubicado en un mastodóntico edificio renacentista en la calle Kreytowa, muy cerca de los Jardines Sajones y de la Iglesia evangélica de Augsburgo, en pleno centro urbano. Sólo disponíamos del sábado, que precisamente nos tocaba coger el vuelo de vuelta a Madrid, para poder ir al Museo y ver, entre otras cosas, esta enigmática figura. Y como hicimos la Ruta Real de mañana temprano, terminamos nuestro recorrido precisamente en el Museo, pero, desgraciadamente, eran las diez de la mañana y no lo abrían al público hasta las once, hora en la que ya teníamos previsto llegar al hotel para tomar el autobús que nos llevaría al aeropuerto.  Tal era mi obsesión por esta figura que, en Cracovia, compré un azulejo en el que aparecía dibujada la misma figura insertada en una casita y con dos árboles a cada lado. El azulejo es uno más de una colección de pinturas de la artista polaca Dominika Stawarz-Burska, de Bochnia, Polonia.

Azulejo pintado por la artista polaca Dominika Stawarz-Burska de Bochnia, Polonia.

martes, 17 de noviembre de 2015

16/09 Torun, orgullosa de Copérnico

Paloma en la Plaza Vieja del Mercado de Torun. Detrás de ella destaca el monumento a Nicolás Copérnico tallado por Friedrich Tiecek en 1853.

En nuestro itinerario hacia el norte de Polonia, destino Gdansk, desde Poznan, nos fuimos a Torun, donde comimos. Después tuvimos toda la tarde para conocer esta pequeña y bonita ciudad medieval a orillas del río Vístula, famosa por haber nacido en ella el científico que revolucionó la astronomía: Nicolás Copérnico.


Paloma, Mónica y Elena en los aledaños de la plaza Vieja del Mercado con puestos de venta de flores.


La ciudad medieval de Torun fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en 1997, en reconocimiento a su importancia en la historia de la humanidad y por el intercambio de valores. En el libro de la UNESCO se describe a Torun como "una pequeña ciudad histórica comercial que ha conservado muy bien su trazado urbano original y notables edificios antiguos. Los orígenes de Torun se remontan a mediados del siglo XIII, cuando la Orden teutónica construyó un castillo en ese lugar, antes de construir el de Malbork, para que sirviera de base para la conquista y evangelización de Prusia. Muy pronto la ciudad creada junto al castillo cobró una considerable importancia económica como parte de la Liga Hanseática, tal y como lo atestiguan los numerosos e imponentes edificios públicos y privados de los siglos XIV y XV, entre los que figura la casa de Copérnico."


Torun fue declarada Ciudad Patrimonio de la Humanidad en 1997 por haber sabido conservar su trazado urbano medieval, y su arquitectura gótica con bellos edificios de fachadas de ladrillo rojo.


La ciudad vieja es la parte occidental del complejo y está dispuesta alrededor de la plaza central del mercado. La ciudad nueva se desarrolló a partir de 1264 hacia el norte del castillo y desde entonces la ciudad vieja quedó como centro de la artesanía y de la industria.

Nosotros hicimos un recorrido por todo el casco antiguo que es totalmente peatonal. Visitamos el Ayuntamiento, la Casa de Copérnico, la plaza Nueva del Mercado y la plaza Vieja del Mercado, la Torre Inclinada, el Granero gótico, la Puerta de Zeglarska, en la muralla, que da acceso desde las orillas del río Vístula al interior del complejo medieval y la iglesia franciscana de la Virgen María. Antes de terminar la visita de la ciudad, nos pasamos por una de las muchas tiendas donde venden los "pierniki", las típicas galletas de jengibre y compramos una caja. Mientras esperamos que llegara nuestro autobús que nos llevaría a Gdansk, algunos entramos en uno de los típicos "bares de leche" que se abrieron en Polonia a principios de los años 70 del siglo pasado, y que forman parte de la herencia del estilo de vida de la época comunista. En realidad se trata de cantinas modernamente decoradas con objetos y portadas de prensa de cuando Polonia era un país socialista.


Mónica y Elena simulan sostener la Torre inclinada, uno de los edificios más atractivos de
Torun. La torre forma parte de las antiguas murallas y se construyó en la primera mitad del
siglo XIV. A pesar del notable desnivel del edificio, los suelos, añadidos con posterioridad,
están perfectamente nivelados.
En esta fotografía se aprecia con más nitidez la importante inclinación de la torre.
Paloma, Mónica y Elena junto a una enorme boya expuesta en la centrica plaza en la que se encuentra una de las puertas de las murallas que rodeaban la ciudad medieval de Torun.

Fachada manierista del Ayuntamiento de Torun en la plaza Vieja del Mercado. A la derecha se aprecia una fuente con una estatua de un hombre tocando el violín.
Mónica en un rincón de la plaza Vieja del Mercado de Torun, junto a la fuente y estatua del ganchero que, según la leyenda, libró a los vecinos de Torun de una plaga de ratas tocando el violín.

Mónica junto a una escultura conmemorativa de la visita que el Papa polaco Juan Pablo II hizo a Torun en 1999.
Paloma, Mónica y Elena en una de las puertas abiertas en la muralla que da acceso a la ciudad medieval de Torun.
Paloma en la puerta de acceso a la casa de Nicolás Copérnico. Se trata de dos casas góticas del siglo XV que constituyen un claro ejemplo de las viviendas de los mercaderes de la Liga Hanseática.La casa del número 17 era propiedad de Mikolaj Kopernik, mercader y padre del muchacho que se convirtió en famoso astrónomo. En la actualidad en ella se puede visitar un Museo dedicado al hijo predilecto de la ciudad.
Maqueta que se exhibe en el interior de la iglesia gótica de la Virgen María, construida entre 1270 y 1300 para los monjes franciscanos.
Una de las naves laterales de la iglesia de la Virgen María.
En los muros de la nave sur de la iglesia de la Virgen María hay frescos de finales del siglo XIV.

Altar mayor de la iglesia franciscana de la Virgen María, con los valiosos frescos del siglo XIV pintados en los laterales.
Detalle de uno de los frescos y de las vidrieras de la iglesia de la Virgen María de Torun.
Otro detalle de los magníficos frescos del siglo XIV de la iglesia de la Virgen María de Torun.
La galería de órgano manierista del siglo XVI de la iglesia de la Virgen María de Torun es la más antigua de Polonia.
La estatua de Copérnico y las agujas de los edificios y las iglesias de Torun dibujan el perfil medieval de esta bonita ciudad.
Elena en la barra de un bar de leche o "bar mleczny" (en polaco). Estos establecimientos fueron creados en la época comunista y estaban  subvencionados por el Estado, por lo que tenían precios asequibles para los trabajadores. 
Clientes en el "bar de leche" de Torun. La denominación “bares de leche” es debida a que las comidas que se servían estaban realizadas con productos lácteos y utilizaban la leche como ingrediente para muchos de los platos. Hoy día son cantinas modernamente decoradas con elementos de la época comunista de los años 60.
Mónica delante de una tienda donde se vende el "pierniki", pastel de jengibre, típicos de
Torun.
Elena y Paloma en el interior de una repostería en el centro de Torun donde se vende el típico dulce de jengibre.
Como no podía ser menos nos compramos una caja de galletas de pan de jengibre, conocidas en polaco como torusnkie pierniki, en una de las tiendas que había en el centro de la ciudad y que estaba abarrotada de gente.
Los 4 posando a orillas del río Vístula que baña la ciudad de Torun.

sábado, 7 de noviembre de 2015

16/09 POZNAN

Los 4 tomando un cafe en una de las terrazas de la Plaza Vieja del Mercado de Poznan.


Poznan es la capital y la mayor ciudad de la región de Wielkopolska. En el siglo VIII era tan solo una fortaleza llamada Polan que, en el siglo X, se convirtió en la capital del naciente estado polaco. En este siglo se construye su catedral, que no llegamos a conocer por estar al otro lado del río, en donde serán enterrados los sucesivos monarcas polacos.



Llegamos ya casi de noche a Poznan desde Wroclaw, a una distancia de 175 km, y nos hospedamos en el ILONN hotel construido en los años 60 y reformado recientemente, que estaba a las afueras de la ciudad y a 20 minutos del aeropuerto de Poznan. La primera visita que hicimos por la mañana fue una panorámica por la zona de la Universidad y después hicimos un recorrido a pie desde el Museo Nacional hasta la Plaza Vieja del Mercado, en el casco histórico, pasando por el Castillo Real. Esa mañana hacía sol y a esa hora temprana ya estaban abriendo los puestos de la plaza del Mercado. Nos asombró mucho el colorido de sus casas y las innumerables esculturas que adornan cada rincón de la ciudad vieja. Poznan presume de haber tenido ilustres visitantes como Napoleón o Chopín y de poseer en la Biblioteca de Kórnik, la obra más famosa de Copérnico "De revolutions orbium celestium", (h. 1520) considerado por la UNESCO uno de los documentos claves de la cultura, en su programa Memoria del Mundo. Icono característico de la ciudad son las figuras de los dos cabritos que, a mediodía, aparecen en la torre del Ayuntamiento y a los que, según cuenta la leyenda, se les atribuye la salvación de este edificio y de la ciudad de un incendio. En nuestro paseo a pie encontramos en un rincón dos figuras de bronce que representan a los cabritos y todo fuimos como niños a hacernos la foto típica posando con ellos.

En Poznan nos alojamos en el Illon Hotel, recientemente reformado.

Posando junto a las figuras de los dos emblemáticos cabritos, iconos de la ciudad de Poznan.

Edificios y monumentos más importantes de Poznan


Paloma y Mónica delante del Castillo Real de Poznan

El Castillo Real. Del Castillo Real destaca su enorme torre de ladrillo rojo y junto a ella el edificio de tres plantas que fue la residencia oficial de los gobernadores de la región. la fortaleza se construyó en estilo gótico y renacentista. De fortaleza el Castillo no tiene mucho ya que se funde con las antiguas murallas de la ciudad.

El Castillo Real de Poznan fue construido en lo alto de una colina, durante el siglo XIII, por el gran príncipe de Polonia Przemysl I. Con el paso del tiempo se incluyó el edificio dentro de las murallas medievales
En la foto el grupo atendiendo a las explicaciones de la la guía local a los pies del Castillo Real de Poznan.



Ámplia panorámica de la Plaza Vieja del Mercado de Poznan desde la fuente de Neptuno, en la que se distingue, al fondo la torre del Ayuntamiento y bajo ella la antigua cárcel.


Plaza Vieja del Mercado:

Es la plaza más emblemática de la ciudad y una de las más bonitas. En el rato libre que nos dejó la guía aprovechamos para tomarnos un café en una de las terrazas abiertas al aire libre de las muchas que hay a su alrededor. La plaza es cuadrada, con una fuente en cada esquina y rodeada de coloridas casas burguesas construidas en estilo gótico, renacentista y barroco. La más antigua de las fuentes es la de Prosérpina que data del s.XVIII, las otras tres están dedicadas a los dioses griegos Marte, Neptuno y Apolo, y, aunque son más modernas, están inspiradas en otras antiguas fuentes del s.XVI. Una de las casas más llamativas de la plaza es la que acoge el Museo Henry Sienkiewicz, Premio Nobel de Literatura en 1905 y autor de la famosa novel ¿Quo Vadis?. En esta plaza también se encuentra, en su zona central, el Ayuntamiento y la carcel.

El elegante edificio del Ayuntamiento de Poznan sobresale en el centro de la Plaza Vieja del Mercado. Data de 1550. Al fondo a su derecha se vislumbra de la fuente de Proserpina y frente a la fachada la Picota.


El Ayuntamiento. Es el edificio más importante que hay en la plaza Vieja del Mercado. Está considerado como uno de los mejores edificios municipales de Europa. Data de 1550 y es obra del arquitecto italiano Giovanni Battista di Quadro que lo diseñó en estilo renacentista. La fachada tiene tres galerías y está decorada con retratos de los reyes de Polonia.

Paloma, Mónica y Elena en la Plaza Vieja del Mercado con el edificio del Ayuntamiento detrás.


Fuente de Proserpina.  Realizada en 1776 en estilo barroco, es el monumento más llamativo de la Plaza Vieja del Mercado. El conjunto representa el rapto de la diosa romana de la fertilidad por Plutón, el dios del inframundo.
Picota. Se trata de una reproducción de una picota de 1535. La picota era el lugar donde se ejecutaba a los condenados a muerte. Es una columna octogonal de estilo gótico tardío, esta coronada por la figura del un verdugo, se encuentra vestido como un caballero elevando la espada.
Elena junto a la fuente de Marte. La escultórica y desafiante estatua del dios griego Marte, que adorna la fuente situada en otra esquina de la plaza Vieja del Mercado, fue construida en el año 2005, y su autor es el escultor Rafael Smith.

Estatua de la Bamberka. La bamberka es una pequeña estatua que representa a una campesina de la región de Poznan con su traje típico y transportando dos baldes de agua que cuelgan a ambos lados de su cuerpo de un palo que apoya en sus espaldas. La figura es un homenaje a los colonos católicos que llegaron a Poznan a principios del siglo XVIII procedentes de Alemania.
Estatua de San Juan Nepomuceno. En la plaza del Mercado Viejo nos encontramos también con una estatua dedicada a San Juan de Nepomuceno, de 1724 y que se levantó con el fin de evitar las desatrosas inundaciones que sufría la ciudad.

Puerto callejero en la plaza Vieja del Mercado de venta de recuerdos de la ciudad.


 La Plaza Vieja del Mercado es cuadrada, con una fuente en cada esquina y está rodeada de coloridas casas burguesas construidas en estilo gótico, renacentista y barroco. 
Fuente de Apolo. También en otra esquina de la plaza del Mercado Viejo se encuentra esta fuente de Apolo tocando la lira, instrumento musical que simboliza el Estado ciudadano, de la cultura y de la música. La fuente data del siglo XVII, y su autor fue el escultor Marian Konieczny.

Fuente de Neptuno. Por último, también en la plaza del Mercado Viejo podemos contemplar la fuente dedicada a Neptuno, diseñada en 2004 por Marcin Sobczak,

Iglesia de San Estanislao



Pórtico de la Iglesia de San Estanislao (1651-1750).


Iglesia de San Estanislao. La iglesia parroquial de san Estanislao Obispo esta dedicada a la advocación de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro y Santa María Magdalena. Se trata de un templo caracterizado por su exagerado barroquismo interior. Fue durante mucho tiempo el edifico cristiano barroco más importante de Polonia. Fue construido entre 1651 y 1750, por los arquitectos Tomasz Poncino, Jan Catenazzi y Reverend Bartlomiej Nataniel;  los estucos y la pinturas de los frescos fueron pintados y diseñados por Karol Dankwart, Szymon Czechowicz, Alberto Bianco y Jan Weydlich.

En el interior de la portada principal se encuentran un órgano de tubos construido por el organista alemán Józef Rogalinski. Debajo de la tribuna del órgano hay dos placas conmemorativas de los jesuitas: Józef Rogalinski (1728-1802, matemático, físico y astrónomo) y Jakub Wujek (1541-1597), el autor de la primera traducción de la Biblia en lengua polaca, fueron instaladas en 1902.

Sobre el presbiterio está presidio por un gran retablo dedicado a la resurrección de san Estanislao, obra de Szymon Czechowicz en 1756, se encuentra flanqueado por las figuras del san Estanislao Obispo y san Estanislao de Kostka.

Iglesia de San Estanislao. La fachada principal y las portadas son de estilo barroco tardío. La torre esta construida en cuatro cuerpos, el último esta coronado en bronce con una cruz. En el centro del templo se encuentra la cúpula con frescos en los que se representa al obispo San Estanislao que es recibido en el cielo.

La Universidad


La Universidad de Ciencias Médicas de Poznan se creó en 1920 y es una de las principales universidades de medicina de Polonia.


La Universidad Adam Mickiewicz de Poznań es una de las mayores universidades polacas. Abrió sus puertas el 7 de mayo de 1919  y debe su nombre en honor del poeta polaco Adam Mickiewicz.

También vimos, en nuestra panorámica por la ciudad, y ya en el extrarradio de Poznan, los clásicos edificios de la Universidad A. Mickiewicz y junto a ella, ya al lado de la carretera, el impresionante Monumento a las victimas de junio de 1956, que recuerda el primer motín en Polonia contra el régmen comunista. También pasamos por la Biblioteca Raczynski, con cuya construcción se quería convertir a Poznan en "la nueva Atenas". Frente a la biblioteca se puede ver la hermosa y elegante estatua de Hygeia, diosa griega de la salud, Nuestro autobús estaba aparcado en esta zona justo al lado del impresionante National Museum con obras de importantes pintores polacos y europeos, entre ellos Zurbarán.

El Teatro Wielki de Poznań, cercano a la Universidad, es en la actualidad la sede de la ópera de esta ciudad polaca. Fue construido en 1910 bajo los diseños del arquitecto muniqués Max Littmann.
Otra vista de la neoclásica fachada principal del Gran Teatro de Poznan, actual sede de la Ópera.

Monumento a las victimas de la revolución de 1956. Estas dos cruces conmemoran
las protestas de 1956 y las posteriores protestas contra el sistema comunista polaco.
Salimnos de Poznan hacia las doce y emprendimos camino a Torun adonde llegamos a la hora de comer. Comimos en el Hotel Mercure que se ve en la foto y después visitamos la ciudad. Al término de la visita nos dirigimos a Gdansk.


Próxima ciudad: "TORUN, orgullosa de Copérnico"